El libro de los Salmos termina con salmos majestuosos de alabanza a Dios: «solo su nombre es enaltecido». «Alabadle, vosotros todos sus ángeles»*
(G.G.)
RESALTAR:
Dios liberta a los cautivos…abre los ojos a los ciegos….. levanta a los caídos…..ama a los justos…..guarda a los extranjeros…..al huérfano y a la viuda sostiene…..y el camino de los impíos trastorna.*
Todo lo que respira alabe a Dios.
(Sal. 146:8-9; 150:6)


