Se lee sobre el continuo problema con el pueblo de Jerusalén, juntamente con sus líderes eran corruptos, no amaban a Dios y mucho menos vivían de acuerdo a Su pacto. Era inevitable su castigo y para eso Dios envio a Babilonia para destruirlos. (George Guthrie)
RESALTAR:
Así dijo Dios: Párense en los caminos, y miren, y pregúnten por las sendas antiguas, cual sea el buen camino, y anden por él, y hallarán descanso para su alma. Más dijeron: No andaremos.
(Jer.6:16)


