Con lamentación el profeta con honestidad le describe a Dios su tristeza, por la destrucción de vidas y de la tierra. El «profeta llorón» lamenta la destrucción de su pueblo. Ahora mismo debe entristecernos que hay personas que están sufriendo las consecuencias de sus pecados, o de los pecados de otros.
(G.G.)
RESALTAR:
Así dijo Dios: No se alabe el sabio en su sabiduría, ni en su valentía se alabe el valiente, ni el rico se alabe en sus riquezas. Más alábese….en entenderme y conocerme, que yo soy Dios que hago misericordia, juicio y justicia en la tierra; porque estás cosas quiero, dice Dios.
(Jer. 9:23-24)


