La decisión que Dios tomó de castigar a Su pueblo era definitiva e inapelable. No sé encuentra una palabra que de esperanza, excepto en Jr. 16:14-15.
RESALTAR:
Si te conviertes, yo te restauraré, y delante de mí estarás, y si entresacas lo precioso de lo vil,serás como mi boca. Conviértanse ellos a ti, y tú no te conviertas a ellos.
(Jr. 15:19)


